La osteopatía visceral se centra en el abordaje de los órganos internos y su relación con el sistema neuromusculoesquelético debido a las relaciones somato-viscerales y viscero-somáticas tan estudiadas y evidenciadas en los últimos años. Se realiza la valoración y tratamiento osteopático mediante técnicas de manipulación suaves y específicas, donde el osteópata busca mejorar la movilidad y función de los órganos, liberando tensiones de diferentes patologías o alteraciones que pueden generar dolor o disfunción en áreas como el abdomen, el pecho o la pelvis.
Este tipo de tratamiento puede ser muy útil en casos de problemas digestivos, como digestiones pesadas, acidez, reflujo, hernia de hiato, también en problemas respiratorios como tratamiento asociado a tratamientos médicos. Es muy importante el abordaje integral en problemas uro-ginecológicos, tanto de la mujer como del hombre, además de problemas renales, cardiacos, etc., ayudando a restaurar el equilibrio del cuerpo y promoviendo una mejor función orgánica y su relación con el sistema neuromusculoesquelético.